lunes, 27 de febrero de 2012

Capitulo 12

Nadie puede hacerte daño a las espaldas si tú no has dejado rastro.

Hubo un tiempo en el que los hombres se respetaban solo por ser hombres. Ahora ya todo ha cambiado. Hay gente débil que necesita denigrar a los demás porque ven que su objetivo esta en peligro. Hay niños con más de 20 años. No es culpa suya, que no hayan salido de casa aun; ni de sus padres por supuesto. Si tu amigo quiere lo mismo que tu y hace todo lo que pueda para conseguirlo antes que tu; NO es tu amigo. Espero que nadie se sienta identificado con lo que digo. Y si se siente identificado; que este tranquilo, no doy ojo por ojo ni diente por diente. Prefiero pelear sin curarme las heridas, siempre he peleado cada balón, si el árbitro no ha pitado falta. Os recomiendo que veáis una obra de teatro que a parte de hacerte reír, te enseña a no rendirte jamás, pase lo que pase, soportando los golpes, a resistir sin dejar de avanzar, sin dolor, a no dejar de pelear hasta que no suene la campana. Ya sabéis, los que me han conocido, de que obra hablo: “Quiero ser como Rocky” Algún día me  gustaría conocer a Sylvester Stallone para agradecerle muchas cosas. Y a Bill Conti por esa B.S.O. "Going the distance"

He evitado mirar a los ojos a muchas mujeres para no enamorarme. Siempre que miro a los ojos es porque me estoy enamorando. Bueno; también lo hago para mostrar interés. Suelo ponerme bizco cuando intento mostrar interés, mirando a los ojos. Pero ¿que tienen las mujeres en los ojos que me dejan sin palabras? Si a mi me atraen sus pechos, sus piernas, su pelo; ¿Por qué me enamoro cuando las miro a los ojos? El otro día; (Tiempo que abarca desde ayer hasta hace más de diez años) vi a una chica fea, pero con los ojos azules. Yo la vi fea desde el principio. No tenía nada atrayente. Empezó a hablarme; y era interesante como ella no tenia complejos de nada, sonreía con sus dientes mal puestos; yo también los tenia mal puestos y me tapaba al sonreír, pero ella no, así que yo deje de taparme la sonrisa. Ella bailaba moviendo su culo gordo, y yo también tenia el culo un poquito; “de pollo” por eso no bailaba, pero como ella lo bailaba; yo también lo hacia. Y como ella sacaba a relucir todos sus defectos, yo también empecé a relucir todos los míos. Nos empezamos a reír de nosotros mismos. Yo sabía que ella era igual de fea que yo. Así que bueno, pensé; “no creo que me enamore de ella” Pero de repente; la mire a los ojos.

Pacho era bajito como yo. Más cabezón aun que yo. Tenía una boca enorme. Siempre la tenía abierta. Respiraba por la boca siempre. Hablaba y hablaba; solo paraba de hablar cuando tenia que respirar. Puedo escribir miles de historias de él. Me conto una vida entera de historias. A veces pienso que sus historias yo también las he vivido. Muchas veces cuento historias de Pacho como si fueran mías, sin darme cuenta de que jamás estuve presente. Era como el típico abuelo que cuenta sus historias a los nietos. Pacho era un pesado muy interesante. Pacho estaba tan lleno de defectos que era el ser humano más interesante que he conocido en mi vida. Si yo os describiera a Pacho solo sacaría defectos; pero es que son todos esos defectos los que lo han convertido en la persona mas interesante que he conocido en mi vida. Siempre he querido ser como el. Solo por el hecho de que nunca llegare a serlo. Pero si lo tengo como referencia; jamás dejare de crecer. Márcate una meta inalcanzable y ve tras ella; ponla en el cielo; y cuando menos te lo esperes; estarás volando. Pero no pares, porque todavía no has alcanzado tu meta, puedes volar mas lejos.

FZG


domingo, 12 de febrero de 2012

Capitulo 11

Los que lo intentan se quedan en el intento, los que lo hacen consiguen hacerlo.

No entiendo porque me siento mal cuando NO salgo de fiesta un sábado. Tampoco entiendo por qué me da vergüenza decir que escucho canciones románticas en mi habitación. ¿Por qué si te vas a tomar algo y te pides un batido de chocolate todo el mundo te mira raro? ¡Me apetece un batido de chocolate, no una caña de cerveza! Pues no; es una falta de respeto salir a tomar algo y no pedirte una caña de cerveza. Cortas el rollo. Y desde aquí hago un llamamiento a todos los que no beben en los botellones y ponen dinero de menos. Si el botellón toca a 5 euros cada uno, toca a 5 euros cada uno, no a 3 euros si tú no bebes alcohol. Pones 5 euros como todo el mundo y si no bebes, te jodes. ¿Es tan difícil?

Son ellas las que lo ponen difícil. Son ellas las que se ponen a bailar  y se aprenden el baile: “Ai se eu te pego”, mientras tú te emborrachas con el veneno que venden en la barra de la discoteca. Y si bailas, es dando saltos y empujones. Son ellas las que se maquillan y pasan frio con sus vestiditos cortos para que lleguemos nosotros y salgamos despeinados y con 2 jerséis puestos, del frio que hace. Y encima son ellas las que desprecian los piropos currados como aquel que dice: "Eso es andar y lo demás estropear el suelo" para que llegues tu y le sueltes un piropo como: "Como andes así, te vas a desencajar" Pero claro son ellas las que lo ponen difícil. Porque si una chica se acerca a pedirte fuego es que solo quiere fuego, y si se acerca a hablar contigo, solo quiere hablar contigo, y si te pide que le acompañes a casa es que solo quiere que le acompañes a casa. ¿NO? La verdad creo que son unas cabronas por ponerlo tan difícil. Con lo fácil que lo ponemos nosotros mirando a la gogo, y diciendo lo buenas que están todas, mientras no paramos de ligar con la camarera. ¿NO? La verdad chicas; lo ponéis muy difícil.

Para Pacho ya no había nada difícil. Su único dedo gordo le había hecho crecerse antes las adversidades. Él vivía en una época donde el pan se mojaba en harina para comer. Encontrar un trabajo fijo era imposible. Pero él decía que todo era muy difícil, pero nada era imposible. Entonces; un domingo; que era el día en que Pacho aprovechaba para encontrar trabajo; fue de cafetería en cafetería para buscar un puesto de camarero. Pero nada. Y llego la noche y en la ultima cafetería donde sonaba una música horrible; también le dijeron que no. Se pidió un batido de chocolate. Y se sentó en una mesa al lado del pianista. El pianista tocaba renegado. Algo no le gustaba. Pacho, que algo de música sabía, se acercó a ayudarle. Y mientras el pianista tocaba; Pacho terminaba la estrofa de la canción pulsando la tecla que el pianista no llegaba nunca a tocar. ¿Adivináis como lo hacia? Con el dedo gordo de su mano derecha. Toda la cafetería empezó a aplaudir la música que estaba sonando. La música paso de ser horrible a ser maravillosa. Y empezaron a contratar al dúo del piano todas las semanas. Se llamaban: “El pianista y su dedo gordo” 

FZG


jueves, 19 de enero de 2012

Capitulo 10

Que no nos roben el pan prometiendo que traerán más.

Siempre que camino por las ciudades, no puedo evitar mirar a los mendigos de la calle. Ellos fueron la razón de que yo empezara a escribir monólogos. Escribí mi primera obra de teatro con 17 años, “Hablando con Peter”. Era la historia de un vagabundo tirado en la calle, que podría ser yo. O cualquiera. Hoy escribo este capitulo porque mire a la cara a uno de estos mendigos. Conseguí mirarle a los ojos. Descubrí que en su mirada; tenia todo lo que le faltaba. Él me enseño sus dos paletas de la boca y me dibujo una sonrisa en la cara. Seguí caminando de camino a casa y no paraba de preguntarme si seria yo capaz de sonreír tirado en la calle. Ahora aprecio cada tacita de te caliente que puedo tomarme. Acaricio cada manta calentita que me arropa todas las noches. Cuido mi trabajo con la esperanza de no perderlo. Porque vivo en un tiempo que vale mas el trabajo que el dinero. Donde los trabajadores trabajan más y ganan menos; y los ricos hacen menos que nada para ganar más dinero. Y por eso cada día que me levanto en mi cama, no puedo evitar pensar si será la última vez que duerma en ella. Y voy a terminar como terminaba mi primer monologo teatral; Respeto. Respeto a esta pobre gente; y que nunca, ninguno de nosotros, durmamos en la calle.

Cuando ella lo tiene todo, y tú no tienes nada más que a ella; no tienes nada que regalarle. Era su cumpleaños. ¿Qué podía regalarle? No se me ocurría nada. Tenia la experiencia de hacer regalos caros que no tenían nada de valor. Así que no volvería a regalar un sofá a nadie. Ella no me pedía nada. Yo tampoco quería regalarle nada. Total solo hacia una semana que nos conocíamos. Ella llevaba solo un mes en Madrid. Que mala suerte empezar una nueva relación cuando estas pelado de dinero. No puedes invitarla al cine, ni a un helado, ni siquiera a un paquete de pipas. Nada. Y si no puedes invitarla a nada, tampoco puedes comprarle un regalo de cumpleaños. Quería poner la excusa de que como solo llevábamos una semana; pues no le regalaría nada. Pero a veces me da por razonar y no pude. Así que cuando llego el día le regale un folio donde ponía: "Vale por un regalo" Próximamente. Ella lo vio y se echo a reír. Yo trate de explicarle, pero ella estaba partiéndose de risa y no me escuchaba. Yo le prometí un regalo otro día, pero ella me cerró la boca con la mano y me beso. Ese beso fue un regalo maravilloso pero no era mi cumpleaños. Pasamos el día juntos, caminando por el retiro. La lleve al palacio de cristal. Ella me soltó la mano y se puso a correr. Nunca había visto ese palacio. Empezó a hacer fotos, hacerse fotos, hacerme fotos, hacernos fotos, haciendo fotos, pidiendo fotos, regalando fotos, comprando fotos… menos mal que tire la cámara al lago. Yo tenía que marcharme a trabajar. Me despedí de ella antes de que se hiciera de noche. Cuando termine mi día laboral, me fui a casa muy cansado y no paraba de pensar en el regalo de cumpleaños. Y justo antes de dormir me llego un sms de ella; Gracias por regalarme una de las mejores tardes de mi vida.
Creo que uno de los mejores regalos que puedo hacer; son folios de papel. Con vales. Y bueno creo que también compartir una parte de mi vida.

Entre tinieblas. Entre el frio de la nieve. Entre las luces que destellan mi mirada. Entre las noches a solas con la luna. Entre mis lágrimas. Entre los nudos de mi garganta. Entre el ardor de mi barriga. Entre mis juguetes abandonados. Entre mis fotos desgastadas. Entre la canción de los Hombres G – Si no te tengo a ti. Entre las derrotas de un partido. Entre los brazos de alguien a quien no quiero. Entre todas esas y más cosas; me acuerdo de ti. Como me gustaría que volvieras Pacho.

FZG


viernes, 13 de enero de 2012

Capitulo 9

El mundo solo acabará cuando la música deje de sonar, cuando el arte se deje de expresar.

Cuando la radio no hable, cuando el cine deje de verse, cuando internet se bloquee, cuando el teatro desaparezca, cuando la televisión se apague; tranquilos, siempre habrá un músico tocando en la calle. Cuando no haya entretenimiento por ninguna parte, todos volveremos a creer en el arte. Todos volveremos a bailar. Deja de poner baladas tristes y ponte la música que tus pies quieren escuchar. Yo también soy de los que se ponen canciones tristes cuando  tengo ganas de llorar. Pero también soy de los que en días de fiesta, dejo que la música de baile, se ponga a sonar. We will rock you es mi canción. Voy a tener la música como única compasión, cuando el teatro me vuelva a poner los cuernos con actores de televisión. Voy a tener la idea de escribir en internet, para que mis amigos me lean cuando les digo que estoy bien. Voy a pedir la libertad de poder hacer arte, porque los que los reconocidos artistas solo se fijan en su escaparate. Y voy a terminar esta carta con un chiste que me encanta. Pepe... ¿Qué es el arte? Morirte de frio. Helarte, eso es el arte.

Princesa que escribes tus estados de animo cada madrugada. Deja de pintarte la cara cada mañana. Así nunca podre descubrir la carita que a los días siguientes se despierta en mi cama. Has visto demasiadas modelos retocadas, pero no has visto a esas grandes mujeres que no salen en las portadas. Si las vieras como yo las vi en la playa, dejarías de mirar a las mujeres que salen en la pantalla. Son revistas con mujeres sobrevaloradas, deja de ridiculizarte intentando imitarlas. Vente conmigo a hacer las cosas que ni tú ni yo sabemos hacer. Pongamos que sabemos hacer rimas inútiles con mi almohada; no me subestimes, puedo dejarte impresionada. Vamos, vente; ya he cambiado las sabanas para tu visita inesperada. Ya sé que no se hacer rimas conectadas, pero te cuento un secreto; hoy mi espejo me ha dicho que eres la más bella de mi cuento de hadas.

Un día Pacho me canto esta canción:
He aprendido de los malos, porque huelen el vino por dos lados. El primero les huele afrutado el segundo ya les huele avinagrado. Si no me entiendes esta canción deja que te explique la razón. Cuando todo lo primero es bueno, todo lo segundo es veneno. Yo no voy a dejar que los malos se pongan a mandar, porque si no nadie tendrá una segunda oportunidad. Ahora voy dejar que mi canción deje de rimar, para que empieces a entender lo que te quiero contar. Los hombres escuchan canciones y les dan un ritmo, yo escucho palabras y les quito el ritmo a mis canciones. Para que lo primero que viva sea lo malo, y pueda morir disfrutando todo lo bueno. Aprende las palabras y crea las canciones. Así es como deberías vivir; aprendiendo a andar a gatas para después caminar de pie. Descubre primero lo avinagrado para que todo lo demás te sepa afrutado. Y así nunca serás de los malos.

FZG


sábado, 7 de enero de 2012

Capitulo 8

Si la manzana prohibida no estuviera prohibida, Eva no se hubiera interesado por ella.

Todo lo prohibido, es lo más interesante. Todos somos dueños de querer hacer lo prohibido, de querer descubrir los secretos. Pero el hecho de escribir historias me hace darme cuenta de que lo que mas interesa a una persona es el misterio. Saber que hay un secreto oculto dentro de una historia, hace que la historia sea interesante hasta que al final no se desvele ese secreto. Lo demuestra el mayor enigma de nuestra vida; aquel que ha creado religiones, culturas, maneras de vivir; etc. ¿Qué hay detrás de la muerte? Ese es el enigma que mueve el mundo. Por eso la gente busca su religión; quieren tener la creencia de saber lo misterioso. Algunos no se hacen esa pregunta simplemente por miedo a la muerte. Y el misterio es hermano de lo prohibido. Despierta el mismo interés. Por eso la gente protesta las prohibiciones; quieren tener la libertad de hacer lo prohibido, y aquellos que no hacen nada; son los mismos que tienen miedo a la muerte. Si supiéramos todos los misterios, si no tuviéramos ninguna prohibición, solo tendríamos una preocupación; ¡Vivir! Pero la verdad es que no seria una historia interesante.

La inteligencia de una mujer se descubre cuando te oculta el placer de su cuerpo. Es más interesante insinuar que descubrir. Pero, cambio de tema; cuando un hombre decide caminar por el desierto para cumplir un objetivo, alimentándose solo de agua y frutos secos y sus conocidos le apoyan, le dan ánimos, etc. ¿Qué pasa cuando una manzana prohibida se interpone en mitad del desierto? Podría comerla o cargarla a la mochila y seguir atravesando el desierto y comer la manzana solo al final. El problema no es que no pueda comerla, el problema es que esta prohibida. El hombre decide seguir caminando por el desierto, lo pasa muy mal y por fin llega a su objetivo. Y cuando todo esta cumplido, se pregunta; ¿A que sabría el veneno de aquella manzana? Y es cuando muchas veces, los hombres, deciden volver a atravesar el desierto hacia atrás en busca de su manzana prohibida, una manzana que ya esta oculta entre las dunas. Mientras sus conocidos se preguntan; ¿por qué el hombre decidió volver a atravesar el desierto que le hizo pasarlo tan mal, cuando ya había cumplido su objetivo? Lo que le hizo volver; fue solo que en mitad del desierto, no pudo descubrir el placer del veneno de esa manzana, porque estaba prohibida. 
Que nadie me ponga manzanas prohibidas, que las mujeres solo se me insinúen, que quiero atravesar el desierto para llegar a mi objetivo; descubrirlas.

La noche de los reyes magos no dejaba dormir tranquilo a Pacho. No paraba de preguntarse ¿Cómo entraran por esa chimenea? ¿Sabrán que robó dos veces en la tienda de chucherías? ¿Qué copió en el examen de literatura? ¿Se habrán acordado de su disco de The Platters? Era un misterio sin resolver; hasta que un día sus padres llegaron con unos sacos de regalos a casa. Esos sacos estaban cargados de toda su ilusión. Pacho se echo a llorar como cualquier niño; el problema era que ya tenía 26 años. Nunca habia conseguido quitarse esa imagen de la cabeza. Fue el momento que marco su vida, cuando se descubrió el secreto de los Reyes Magos después de tantos años. Desde entonces solo creyó en Papa Noel.

FZG


martes, 3 de enero de 2012

Capitulo 7

No me cuentes quien eres, de donde vienes, ni que hiciste ayer; me estoy enamorando de ti, ahora.

Curioso la gente que piensa que somos lo que somos por todo lo que hemos sido. Yo fui el niño que pataleaba porque mi madre no me compraba aquel juguete. Yo fui el chico que se encerraba en el servicio del instituto en las clases de matemáticas. Yo fui el pandillero que resolvía los problemas a puñetazos. Yo fui el enamorado borracho que no se conformaba con una sola mujer. Yo fui todo eso y más. Ahora no soy lo que soy por todo lo que fui. Yo fui todo lo que estaba aprendiendo, y ahora soy lo que aprendí. Aprendí a que no se pueden tener todos los juguetes, que no vale encerrarse por miedo a un examen, que los problemas no se resuelven a puñetazos, que un borracho esta borracho porque esta enamorado de una sola mujer.  Aprendí todo eso y mucho más. Por eso hoy no soy todo lo que fui. Ni volveré a serlo. Algunas cosas se pueden volver a repetir, al fin y al cabo el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra; o algo así.

Yo acababa de decirle que me gustaba y que si quería ser mi novia. Ella me respondió; Fran, tu eres cabrón. ¿Eso es un no? Le dije. Ella se marcho sin responderme. La siguiente vez que le volví a hacer la misma pregunta yo había esperado meses; estuve intentando conquistarla todos los días. Cuando le hice la misma pregunta respondió; no tengo confianza en ti, siempre has sido un cabrón. ¿Eso es un no? Le dije. Ella se marcho sin responderme. Al cabo de unos años yo ya había salido con varias chicas. Ella creo que también salió con chicos. Pero una noche nos lo pasamos bien juntos, nos reímos, nos besamos, hicimos el amor y le repetí la misma pregunta. Ella respondió; nunca he querido estar contigo porque siempre has sido un cabrón. ¿Eso es un no? Le dije. Ella no se marcho y me respondió. Esa vez fue un si. Fuimos novios. Pero; lastima que yo fuera un cabrón.

Pacho tenía una obsesión. El algodón dulce. Estaba enganchado. Siempre estaba deseando que llegara la feria del pueblo para probar aquel maravilloso sabor. Quería sentir como se derretía en su boca esa telita de araña rosa. Llego la feria y lo primero que hizo fue comprarse un algodón dulce. Fue un momento maravilloso. Pacho creció y al cabo de unos años cuando se había olvidado de aquella obsesión; se encontró en una fábrica abandonada, una maquina de algodón dulce. La recogió y se la llevo a casa para restaurarla. Empezó a fabricar algodón dulce. Y cuando decidió volver a probar ese sabor; sus gustos habían cambiado, le repugnaba aquel sabor; ¿como un fanático del algodón dulce, ahora le repugnaba ese sabor? Pacho se echo a reír y me dijo; pues igual que un ex alcohólico al wiski, un ex cocainómano la cocaína, etc… las personas tienen derecho a cambiar, y también derecho a cambiar de opinión. Pacho nunca quiso ser juzgado por todo lo que hizo, y menos ser juzgado por todo lo que hizo borracho, drogado, o incluso en éxtasis de felicidad. La felicidad también te hacer cosas de las que puedes arrepentirte me dijo. Gracias Pacho por ayudarme a comprender que todos podemos cambiar. Canción de Aleluya!

FZG


jueves, 29 de diciembre de 2011

Capitulo 6

Un deseo que quiere volar en una estrella fugaz.

Mi sueño no me dejaba dormir. Subí por la escalera a la terraza. 5 de la madrugada. Las estrellas brillaban. Solo una, no parpadeaba. Me puse a mirarla. ¿Es ese mi Dios? Esta noche no voy a rezar. Voy a suplicar. Mientras pido ayuda, se me concede un deseo. Acaba de pasar una estrella fugaz. Miles de deseos en la mente. Pero uno enorme no me deja elegir. Tengo que elegir; ese deseo que no me deja elegir. Cierro los ojos. Creo plenamente en mi deseo. El sueño que no me dejaba dormir, ahora no me deja vivir.
Al día siguiente, sin darme cuenta, ya estaba en el escenario; actuando. Más de media hora de actuación se pasó sin pensar en nada, estaba todo ensayado. Tocaba una escena para bajar al público. Allí están. Son todos ellos, no falta ni uno. Todos sonríen, lo están pasando bien. Mientras, yo, actuo llorando. Es la magia del teatro. Mientras lloran los actores los demás se ríen. Terminó el teatro. Se oyen los aplausos. Tengo que saludar. Voy a dar las gracias. Pero no. Son ellos los que aplauden de pie. El mismo deseo que no me dejaba elegir; ahora tampoco me deja agradecer.

20:55 h. La espere con las manos en los bolsillos. Hacia mucho frio. Resonaba mi nariz una y otra vez. Llegue 5 minutos antes, no me gusta llegar tarde. Me puse los cascos. Sonaba “La chica de ayer”. Se retrasaba 15 minutos me dijo en un mensaje. Aunque no fume, era el momento de un cigarro. No tenía cigarros. Pero si el chicle de por si acaso. Ella fue puntual a sus 15 minutos de retraso. Ha venido como viene siempre. Le doy dos besos; ella no tiene tiempo de besarme. No escucho porque ha llegado tarde. Da igual. Aquí esta. ¿Vamos al parque? Ella prefiere un cine. Pues yo voy a invitarte. Película tramposa, no acompaña a nada. Salimos del cine. ¿Te vienes a mi casa? Entramos en mi habitación.  Todo esta hecho un desastre. Yo soy un desastre independizado. Ella juega con mis cosas. A mi me da igual. Nunca me ha dado igual. Me siento en mi cama y le rio las gracias. 3:00 h. ¿Te quedas a dormir? Nos metemos dentro de mi cama. Mis pies se calientan con los suyos. Ella me abraza. No voy a estropearlo con nada. Quiero irme a dormir así. No pude dormir. ¿Cómo se sueña cuando tienes tu sueño durmiendo contigo? 10:00 h. Despierto. ¿Dónde esta? Buenos días Fran.

Pacho fue a la escuela donde los recreos se hacían en clase. Solo un maestro para alumnos de distintas edades. Pacho escribía solo con su dedo gordo. Todos se impresionaban al verle. Era mágico escribir, cuando algunos no sabían ni pintar. Un día, Pacho comenzó a leer. Era mágico leer, cuando algunos no sabían ni hablar. Era un chico adelantado. Antes, saber cualquier cosa era estar adelantado. Era mágico saber, cuando algunos no sabían ni aprender. Pacho odiaba estos tiempos de ahora en los que todo el mundo es mágico. Me dijo que la magia solo existe la primera vez.

FZG


Estupro en la casa de los diablos! Campanario.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Capitulo 5

No soy el chico sensato que espera a mañana.

He decidido salir a correr. Me siento bien. No voy a empezar mañana, quiero empezar ahora. Yo jugaba al futbol y no esperaba a que me llegara el balón. Era el numero 9. Jugaba de carrilero izquierdo y no hacia otra cosa que no fuera correr tras el balón. Perdía mi posición. El entrenador perdía los nervios. Pero yo estaba convencido de ir tras el balón. ¿Habéis metido un gol alguna vez? Era algo maravilloso. Yo metía los goles de cualquier manera, jugando bien, jugando mal; el objetivo del futbol era meter goles; lo único que importa es el resultado. Terminaba cada partido machacado, sin aire. Cuando el árbitro pitaba el final, era el único momento que miraba el resultado. No vale la pena quejarte cuando vas perdiendo, tienes que seguir jugando, y si llegas al final y has perdido; solo ahí puedes lamentarte de haber jugado un mal partido. Cuando todo se pone en contra, solo queda seguir, jugar, luchar. ¿De que vale la pena llorar? Llorar es seguir metiéndote goles en contra. Gracias al futbol aprendí mucho de la vida. Por eso lo deje.

A cada una de ellas; puedo decirle muchas cosas. Solo una frase puedo decirte a ti. Que todo el mundo deje de buscar el paraíso; yo lo he encontrado en los ojos de cada mujer. Me puede la ansiedad de amarte. Me enamoro todos los días; de una mujer real, de una mujer en mi imaginación o de la chica de la fotografía. No me pidas que este quieto; busca la pausa. Pido perdón a todas las mujeres que hice daño. Fui yo el culpable de mis ulceras. Os he amado sinceramente, pero también la sinceridad me hizo dejarlo. Lo más maravilloso de este mundo, es una mujer. Solo ellas pueden superarse y hacerse más maravillosas. Eso es lo más maravilloso de las mujeres. Saben hacerse mas maravillosas. Con esos pequeños detalles, como cuenta la canción The wonder of you. Son esos pequeños detalles, lo más maravilloso de ti.

Pacho terminó de jugar y se fue a comer. Se puso a comer porque tenía hambre. Saciaba toda su hambre con cada cucharada. Solo le quedaban cuatro cucharadas cuando el hambre se había terminado. Dejo de comer. Quería volver a jugar y así lo hizo. Pero el juego ya no le divertía. No quiso jugar más. No sabia que hacer. Se aburría. Se aburría porque ya había hecho todo lo que a él le apetecía hacer. Pacho se sentó y se puso a imaginar. Se chupaba el dedo gordo de su mano mientras pensaba. Era lo que en ese momento le apetecía hacer. Pero se aburría. Pacho me dijo que siempre que lograba hacer lo que a él le apetecía terminaba aburriéndose. Es aburrido poder hacerlo y tenerlo todo. Es aburrido ganar siempre. Lo mas divertido es poder perder.

FZG

Gol del Atco. Pedro Muñoz!

viernes, 23 de diciembre de 2011

Capitulo 4

Solo creo en la sinceridad de tu mirada.

Con una simple mirada supe todo lo que me querías contar. Solo con esa mirada me di cuenta de todo aquello. Fue solo por tu mirada en aquel momento. Solo con esa mirada. Son las miradas, las que me dan conversación. Porque con esa mirada no puedo preguntarte nada. Quiero escucharte mirándote a los ojos. Pero tú haz lo mismo cuando yo trate de explicarte. Yo no quiero mirarte. Si tú me miras yo te miro, pero no me des mucha conversación. No mires al suelo cuando estés triste, mira al frente; no vaya a ser que te vuelvas a dar en las narices. Solo el tiempo puede cambiar este cruce de miradas. Solo tú y yo podemos decirnos todo sin decirnos nada. En cada mirada hay una historia diferente; y si no la hay te la inventas. Yo me invento las miradas. Yo solo te amare de verdad cuando te mire a los ojos y no pueda decirte nada. No me quieras con palabras; quiéreme con tu mirada.

Nos pusimos a pasear por el parque. Ella hablaba y hablaba. Yo no entendía nada. No hablábamos el mismo idioma. No teníamos la misma mirada. Ella la tenía rasgada. Pero fue en la despedida, cuando tuvimos la mejor de nuestras conversaciones.
En aquella esquina, un músico tocaba la banda sonora de Cinema Paradiso con el violín. Dije: Bye Bye. Eso si me lo sabía. La mire a los ojos. Agachó su mirada. Sonreí. Me miró. Me sonrió. Sin dejar de sonreír agache mi mirada. Escuchaba su sonrisa. Agachó su mirada. Nos levantamos para mirarnos. No dijimos nada. Apoye mi frente junto a la suya. Deje de mirarla. No quería decirle nada. No hice nada. Ella tampoco. Note su respiración en mi boca. Alargue mis labios. Los suyos se encontraron con los míos. Sentí el húmedo tacto de sus labios fríos. Yo trate de calentarlos con los míos. Levante su barbilla con un beso. Me respondió con otro beso lento que provocó el silencio. Sonreímos. Estábamos queriéndonos. Quisimos besarnos pero un perro ladró una canción de amor. Le miramos. Nos estaba mirando. Lo comprendió todo. Se fue. Y nosotros volvimos a mirarnos. Se estaba terminando la mejor conversación. Nos abrazamos. Pude oler su pelo. Ella me beso en el cuello. Nos despedimos con otra mirada. Ella me dijo adiós sin decirme nada. Se separó sin retirarme la mirada. Yo trataba de decirle que la amaba. No me salió decirle nada. Ella terminó la escena con una sonrisa. Me apartó la mirada, y se fue. Yo seguía amándola sin decirle nada. Le aparte la mirada. Y cuando todo estaba terminado; quise volver a besarla. Pero ella ya no me miraba. Agache mi mirada. Todo se había terminado. Tocaba volver a casa. Fue la primera vez que entendí todo lo que me quiso decir. Solo en ese cruce de miradas hablamos el mismo idioma. No quería terminar así. Así que volví corriendo hacia ella para que esta historia tuviera un final feliz.

Pacho era tímido. No solía decirme nada. Así que no me dijo nada. Simplemente me miró. Me señalo su único dedo gordo de la mano derecha apuntando hacia arriba; y yo empecé a contar sus historias.


FZG


Solo ahora quiero que me digas con palabras lo que te ha parecido este blog! ;)

martes, 20 de diciembre de 2011

Capitulo 3

Haz arte; y tu nombre será un nombre artístico.

Un nombre, marca mucho en tu vida. Yo siempre quise que me llamaran por “Don” como a mi padre los alumnos del colegio. Pero la gente empezó a llamarme Fran y “Don Fran” no queda bien. En cambio “Don Francisco” sí, pero no me pega. Estamos en una época en la que la gente va con prisa y no gasta tiempo en nombres largos. Y eso se nota en la edad. A mí se me hace raro un anciano de 80 años que se llame Tomy, o Dani, e incluso Fran. En cambio Tomás le pega más, o Francisco, y Daniel… bueno puede pasar. Pero lo mismo que se hace raro que un anciano se llame Tomy; que bien queda que se llame Olegario, o Ataulfo, e incluso Silverio. Porque son nombres creados sin prisa. Llevan un trabajo arduo de tiempo libre y aburrimiento. Se puede decir que la manera de acortar los nombres va con la evolución de la humanidad. La evolución se basa en ahorrar tiempo. Pero la evolución se bloquea y se crea un bucle; cuando a una persona le llamas “CR7”. Es el colmo. Yo me llamo Francisco José, soy el 4º de mis hermanos. Bueno lo de José me lo pusieron para joder; porque nadie jamás te va llamar por el segundo nombre. Pero a lo que íbamos; si la evolución de los nombres sigue su curso, yo qué seria; ¿FJ4?

Un nombre también dice mucho de una mujer. Para un hombre dice mucho de si esta buena o no. Es una de las desventajas de la inteligencia masculina. Porque claro si una chica se llama Enriqueta; seguro que es fea. Pero si se llama; Pamela. Esta buena seguro. Pamela Anderson está más buena porque se llama Pamela. Porque sí; porque es un nombre que rima con todo. Cuando llegué a Madrid conocí a una chica; llamémosla Casimira, para que no se sienta identificada. Ella era guapísima, tenía una cara angelical, buena persona, maravillosa. Pues bien; cuando volvía al pueblo y hablaba de esta chica a mis amigos; describía primero como era ella; hablaba de sus ojos verdes, su pelo rubio y largo, su piel morena; y ellos sonreían porque imaginaban ya el pecho, el trasero, las piernas… pero cuando les dije que se llamaba Casimira, su rostro cambio de expresión, dejaron de sonreír; se limpiaron la baba y me preguntaron si era buena chica. Eh ahí el por qué nació la canción “No me llames Dolores, llámame Lola”. Lola es una mujer totalmente diferente a Dolores.

Pacho lo pasó fatal con su nombre. Nadie le decía Pacho, menos su abuelo que pronunciaba Pacho a todas horas. Todo el mundo le cambiaba el nombre. Le decían Pancho, Pocho, Pachi, Pichu, Picha. Pachito, Pachita, Pochito, Cachete con Pechito. De cualquier manera menos por su nombre. ¿Tan difícil era Pacho? Preguntó a su padre de donde venía el nombre de Pacho. Su padre le dijo que el nombre se lo puso su abuelo. Pacho fue a hablar con su abuelo. Y su abuelo le dijo que le llamo Pacho, porque cuando nació, vio que era un Pacho ibérico. Pacho dijo; ¿No será Macho Ibérico?  Y su abuelo dijo; pues eso; Pacho Ibérico. Pacho le dijo a su abuelo; di: Mucho. Y su abuelo dijo; Pucho. ¿Mechero? Pechero. ¿Muchacho? Puchacho. ¿Morcilla? Porcilla. Entonces Pacho decidió mantener siempre el secreto de su verdadero nombre; Macho.

FZG

Fue difícil elegir una sola foto ;)


domingo, 18 de diciembre de 2011

Capitulo 2

Nunca digo la verdad para no engañar a la gente.

La gente cree que los que nunca dicen la verdad son unos mentirosos. No. Los mentirosos son los que mienten. Los que nunca dicen la verdad, no mienten. No decir la verdad ayuda a ser más felices. Admiro a los que siempre dicen la verdad porque nunca serán queridos. Odio a todos los que mienten porque siempre serán odiados. Pero yo soy de los nunca dicen la verdad. No decir la verdad es callarse todas esas realidades que están a la vista pero que no conviene decirlas porque todo el mundo es consciente de ello. ¿De qué sirve decir siempre la verdad? Si dices siempre la verdad, estas engañando a la gente. Hay gente feliz que no quiere saber la verdad, y nadie debería engañarle. Que nadie muestre la realidad a los que no se lo han pedido. Es como el cuento de la niña que deseaba la luna. Pídeme que te lo cuente.

Yo una vez, a ella; le dije que la amaba, no era cierto. Yo quería estar con ella sí; pero como con ella, con otra. Mentí. Ella me odia. A la otra decidí evitar cualquier palabra de amor. Pero sentía exactamente lo mismo que con la primera. No dije la verdad. Ella me sonríe todos los días. A otra más, le fui sincero, quería estar con ella pero tenía muchas otras con las que estar. Le dije la verdad. Jamás me va querer. A la que venga voy a decirle; bueno, mejor espero no tener que decirle nada. El silencio es la mejor palabra de amor. Es como el cuento de los que escuchaban a la gente en lo alto de la montaña. Pídeme que te lo cuente.

Pacho de niño quería ser torero. Sentirse querido por la gente. En esa época, los toreros eran los más queridos. Pacho, toreaba de maravilla a su perrita en casa mientras sonaba “El relicario” un pasodoble taurino. La perrita se llamaba Clotilde. Era muy juguetona, seguía a la toalla que Pacho le mostraba igual que un toro sigue el capote del torero. Pacho hacia unas corridas de toros de maravilla, sus padres le aplaudían, le gritaban torero, era el mejor y de mayor sería un diestro maravilloso. ¿Diestro? Recordad que Pacho tenía solo el dedo gordo en su mano derecha; y encima era diestro. Llegaba la hora de matar a la perrita Clotilde. Un palo simulaba la espada. Pacho agarraba el palo con su mano derecha, en la otra el capote-toalla; y a la hora de atinar a matar, se le caía el palo. Clotilde se le tiraba encima, le lameteaba la cara; Pacho lloraba en el suelo; ya no quería ser torero.

Este es un capitulo sincero, lleno de mentiras, que nunca dicen la verdad y con un par de cuentos que contar. Es como el cuento de Pinocho. No me pidas que te lo cuente.

FZG

Capitulo 1

Mi rutina de cada día es como una rampa, pero a mí me cuesta mucho más bajarla que subirla.

Como la rampa que tanto me cuesta bajar cada día. Es una calle de Madrid, que tiene una pendiente enorme, yo bajo con cuidado cada mañana mientras escucho la música de Un ciclo sin fin del Rey León. Mientras bajo, a mi izquierda están todos los coches aparcados, no hay un solo hueco libre. Un amigo hindú me saluda, yo le saludo. Mientras sigo bajando, dos negros discuten en su lengua africana.  Ya casi estoy llegando a la plaza, y antes veo a unos adolescentes sudamericanos que se ríen entre ellos. Cuando llego a la plaza, todos aquellos que he visto antes, se lo pasan bien en un banco, otros discuten, pero ningún español se mezcla con ellos. Entro en mi trabajo; ya he llegado.
Igual que entro salgo. Ya es de noche, y no hay nadie en la plaza, solo un madrileño borracho en el banco. Empiezo a subir la cuesta para volver a casa, unos adolescentes hindúes se divierten, más arriba dos sudamericanos discuten entre ellos con su acento guasón. Llegando a mi casa me saluda un amigo negro, yo le saludo. Los coches ya no están aparcados a mi derecha, quedan todos los huecos libres. Termino de subir la rampa que tan poquito me cuesta subir cada día. Soy un español mezclado con ellos. Entro en mi casa; ya he llegado.

Cuando llego a mi casa, allí están ellas, con esa gran sonrisa, de una punta a otra punta, me dan un halago y yo me sonrojo, me hacen la misma pregunta de siempre, yo contesto lo mismo. A veces ellas son mi única sonrisa.

Pacho me conto, que cuando él nació, no había nada, solo árboles. Cuando él se iba a dormir, no tenían que apagar la luz, tenían que tapar la luna. Pacho nació con un solo dedo en la mano derecha; era el dedo gordo, y siempre lo tenía metido en la boca. Me contaba que su madre hacia purés para él para que comiera, pero no comía nada. Hasta que un día su madre descubrió una manera muy peculiar de hacerle comer. Le sacaba el dedo gordo de la boca, Pacho lloraba, entonces su mama le bañaba el dedo en el puré y le soltaba la mano. Entonces Pacho, se metía el dedo en la boca rebañando todo el puré. Y así, una y otra vez, Pacho se comía todo el puré. Con el dedo gordo de su mano derecha; la mano que solo tenía ese dedo. Pacho no era zurdo, era diestro. ¿Qué cómo se las apañaba con un solo dedo?
Es largo de explicar; mejor de eso, hablamos otro día.

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FZG


viernes, 16 de diciembre de 2011

Mi blog experimental!

Hablare de mi, hablare de ellas, y os contare la historia de Pacho.

Yo siempre digo mi frase de Rocky; "Soy lo que soy porque he decidido ser así"
Ellas son indescriptibles, incomprensibles, pero las amo.
Pacho no sabría describirse a si mismo; él decía que solo era él, cuando estaba solo.

Pero aviso; todo es experimental!